Las trincheras, con ellas soñé casi toda mi niñez
No es que me guste la violencia o la guerra, pero
Siempre quise estar en la trinchera con mi propio fusil
Es cierto también que soñaba con ese amor de trincheras
Ese compañero que cuidaría la espalda y el sueño.
Compañero de verdad, incondicional,
En una mano el fusil y en la otra una flor.
Ahora todo ha cambiado, las trincheras, los compañeros y los fusiles.
Si alguien me dice que vaya a la trinchera yo lo haría.
Con mi fúsil, claro está
Pero me cuidaría la espalda primero de mis compañeros
Luego de los enemigos
Porque los compañeros ya no son los de antes.
Ya no creen en Socialismo,
Ya no creen en el Amor.
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