Renazco, retomo el camino, revivo, reconozco, reniego, reemplazo, reanudo, resongo...
Resurges, reinventas, reencantas, reanimas, relees, recobras, reanudas, reapareces, realzas ...
Rescato, respiras, resisto y respondes -rememos hacia el otro lado del río-, rescátame, revíveme, respétame, redescúbreme, rearmame, respirame y digo- respírame, respírate, rebósame, rebúscame.
Y así andamos, refundiéndonos noche tras noche...
viernes, 22 de agosto de 2014
jueves, 7 de agosto de 2014
Tus mares
Tantas veces navegué por tus mares quietos, me dejé llevar por la corriente y las olas danzando como una criatura marina. Otras tantas lo hice en las tormentas y las peores marejadas, azotada y golpeada en los roqueríos me hice fuerte, Poseidón no logró detenerme y seguí navegando en tus frías aguas del sur.
Pero me perdí, luego de tanto sumergirme, azotarme, navegar y danzar entre las olas, en tus aguas más profundas, más oscuras, me perdí.
Desperté un día en la orilla, el naufragio era inevitable.
Tus mares siempre fueron más inhóspitos que mis ganas de explorar.
Pero me perdí, luego de tanto sumergirme, azotarme, navegar y danzar entre las olas, en tus aguas más profundas, más oscuras, me perdí.
Desperté un día en la orilla, el naufragio era inevitable.
Tus mares siempre fueron más inhóspitos que mis ganas de explorar.
viernes, 1 de agosto de 2014
De vuelos y cosechas
Dime, ¿cuantas vidas tendrán que pasar para que volvamos a sonreír? ¿cuantas vergüenzas deberemos vivir antes de abrazarnos nuevamente? ¿cuantas historias deberé escribir hasta que llegue el día en que por fin te quedes sin miedo al dolor?
Después de tantos vuelos, hoy anhelo parar un rato y reposar mis alas en un viejo árbol que me dé toda la tranquilidad y cobijo que necesito para poder curar las heridas que han quedado luego de tanto andar. Pues tengo frío, miedo y cansancio.
Felicidad o no, esto es lo que nos tocó vivir, pero no lo que tendrá que ser para siempre, vienen tiempos largos de soledad y de renuevo, de parar, calmar y mirar al cielo, mirar la tierra, para luego volver a sembrar.
Y vendrán nuevos tiempos, y las semillas sembradas brotaran, cada una fue regada con lo que pudimos, sudor, lágrimas y mucha lluvia, siempre estuvo a mano y lo utilizamos.
Y cosecharemos cada grano de vida que vimos germinar y descubriremos que no toda lágrima fue mal gastada, los sudores nos ayudaron a sanar y la lluvia curó y limpio cada espacio herido, como siempre lo hace, nos renueva, nos recoge, nos renace.
Después de tantos vuelos, hoy anhelo parar un rato y reposar mis alas en un viejo árbol que me dé toda la tranquilidad y cobijo que necesito para poder curar las heridas que han quedado luego de tanto andar. Pues tengo frío, miedo y cansancio.
Felicidad o no, esto es lo que nos tocó vivir, pero no lo que tendrá que ser para siempre, vienen tiempos largos de soledad y de renuevo, de parar, calmar y mirar al cielo, mirar la tierra, para luego volver a sembrar.
Y vendrán nuevos tiempos, y las semillas sembradas brotaran, cada una fue regada con lo que pudimos, sudor, lágrimas y mucha lluvia, siempre estuvo a mano y lo utilizamos.
Y cosecharemos cada grano de vida que vimos germinar y descubriremos que no toda lágrima fue mal gastada, los sudores nos ayudaron a sanar y la lluvia curó y limpio cada espacio herido, como siempre lo hace, nos renueva, nos recoge, nos renace.
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