viernes, 10 de agosto de 2012

Al cerrar las ventanas y cortinas de la habitación pensé en que todo estaría mejor, que todo volvería ser lo que fue y que no volvería a soñar otra vez contigo. Siempre he dormido en una habitación oscura, la luz del día jamás entra, ni el viento, ni la lluvia. Volver al punto de partida no era ya la solución.
Pero descubrí que ya nada sería como antes, pues había dado pasos tan gigantes que pensar y llorar por lo que fue ya no tenía sentido.
Mi habitación ya no era el espacio más cómodo de la casa, menos las almohadas, y los cobertores. Para mi esto era un indicio, sabía que tenía que salir de ese espacio que molestaba de tanto recuerdo de vidas pasadas e historias tristes de mujeres que no asumían y no eran capaces de enfrentar el dolor. 
había que salir, y dedicarme a vivir la vida, disfrutarla y saborearla como yo quería, eso en casa no era posible...
la maleta está lista, sólo hace falta cerrar las puertas que quedaron entreabiertas... 

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