jueves, 10 de julio de 2014
Recordar
Siempre quedan espacios en blanco, cuando intento traer a mi el pasado, hay frases inconclusas, silencios, o simplemente la nada, la nada ¿qué hago en esos momentos? busco letras, escritos, alguna imagen, alguna fecha especial, canciones o discos antiguos.
Todo se complementa y crea un recuerdo fabuloso, por tanto me es imposible dejar de lado la música, las fotografías o la poesía, que llenan los espacios en blanco de mi pasado. Ese que estuvo lleno de locuras y contradicciones, de esperanzas y también de injusticias que hoy guardo en silencio y celosamente.
Cuando necesito volver a mis recuerdos busco las canciones de Silvio que siempre acompañaron mi niñez y de Filio en mi adolescencia, me siento en la cama y vuelo lentamente, viajo por kilómetros y kilómetros, planeo a veces cerquita del mar y huelo la sal y el frío del agua me renueva. Benedetti y Cortázar nunca faltaron en mis frías y húmedas tardes de invierno en Maicolpue allí estaba sola, realmente sola.
¿te acuerdas cuando hicimos el amor entre los árboles? en medio del bosque? si, Cortázar allí estaba y hoy lo leo y me acerca a las locuras de juventud, a mis recuerdos más preciados.
En mi camino hacía ser adulta nuevas canciones y letras complementaron mis recuerdos mis atardecer cerca del mar de niebla y las seductoras y sensuales letras de Drexler. Si, me sentía como la mujer más poderosa sobre la tierra, más sensual y atractiva, quizás eran las letras y el agua salada. Eras bella, y llena de vida, llena de sonrisas y solidaria. Compartimos el pan todos, compartimos el hogar y el abrigo, compartimos la vida humilde y sencilla del estudiante esforzado, que se busca su destino y lucha por el, aunque pase frío, hambre y se embriague en la soledad de estar lejos de casa. Y la guitara, la guitarra nunca dejó de cantar, nunca quiso hacerlo, fue mi gran compañera.
Manuel García, te descubrí un día, un día de lluvia mirando mi docu favorito "la ciudad de los fotógrafos" no te solté más, acompañaste mis días más tristes, y también me volviste a la vida. Sin duda, la música es un remedio para el alma y la cura.
Aun quedan espacios en blanco, pues la vida esta llenita de pliegues y silencios que a veces no se quieren presentar, pero llegará el día en que lo hagan y ahí estaré de nuevo, buscando mis viejos discos, releyendo libros y buscando nuestras fotografías... que lindos son aquellos momentos en que vuelves a vivir un recuerdo. Sin duda una lágrima caerá por nuestras mejillas y un espacio en blanco se llenara de colores.
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